
1. Protección del punto de contacto: La grasa conductora de electricidad protege las superficies de contacto y las áreas circundantes del oxígeno, el azufre, la humedad y otros agentes corrosivos, evitando la oxidación y el deterioro.
2. Supresión de arco: Ayuda a reducir la aparición de arcos eléctricos, minimizando el desgaste causado por ellos. Esto previene la oxidación, la carbonización y el ennegrecimiento de las superficies de contacto, lo que ayuda a evitar fallos en los contactos.
3. Mayor vida útil del contacto: Al mejorar la lubricación entre los elementos de contacto, la grasa conductora eléctrica previene el desgaste mecánico, lo cual es especialmente importante para los contactos chapados en oro. Un menor desgaste permite un chapado más fino, lo que reduce significativamente los costes y prolonga la vida útil de los contactos.
Recubrimiento de superficie para protección:
1. Al aplicar grasa conductora de electricidad a las superficies de contacto, las partículas finas de zinc, níquel y cromo que contiene rellenan los huecos, aumentando eficazmente el área conductora. Bajo presión o fuerza de apriete, estas partículas rompen la capa de óxido del metal, reduciendo la resistencia de contacto y el aumento de temperatura en la conexión, prolongando así su vida útil.
2. Mayor conductividad y rendimiento térmico: Al ampliar la imagen, se observa claramente que la grasa de alta conductividad rellena todos los huecos entre las superficies de contacto, formando una red de canales conductores. Esto aumenta considerablemente el área de contacto real, mejorando tanto la conductividad eléctrica como el rendimiento térmico en las juntas solapadas.

Le recomendamos la grasa conductora eléctrica FRTLUBE DC600C. Elaborada con diversos aditivos, como rellenos conductores ultrafinos, ofrece resistencia a la corrosión y a la oxidación. Esta pasta conductora está diseñada para mejorar la conductividad y la resistencia a la oxidación de contactos de interruptores y enchufes en la industria eléctrica. Ofrece una excelente resistencia a la corrosión electroquímica y a la conductividad, reduciendo la resistencia de contacto y el aumento de temperatura en el punto de contacto del conductor. Ofrece un excelente efecto protector sobre los materiales metálicos en contacto (acero, cobre, aluminio, etc.). Se utiliza ampliamente en superficies de contacto y contactos de interruptores de aislamiento de conexiones de terminales de equipos en la industria eléctrica, así como en conectores y componentes de contacto de interruptores de electrodomésticos.